“Es conocida la fiereza de la tribu "Guayaquí", de la familia de los guaraníes. Sus hombres y sus mujeres eran belicosos y celosos defensores de sus tierras, de su hogar. Los conquistadores españoles los creían muchas veces verdaderos brujos, y los castigaban como se los castigaba en España por aquellos días a los sospechosos de brujería, es decir, con la hoguera. Las luchas entre indios y españoles dieron lugar a una de las más bellas leyendas de las tierras que bañan los ríos Paraná y Paraguay. Había en la tribu Guayaquí una niña que amaba su tierra natal al extremo de recorrer sola los bosques conversando con las aves, con las flores, con los animales que poblaban el bosque. Era conocida por la dulzura de su voz que de continuo entonaba los cánticos propios de su raza. Cuando ella cantaba, hasta el río rumoroso parecía callar para escucharla. Wikipedia.”
Dedicada a una Hermosa niña, que le gustan mis poemas y mis escritos.
ERES LA MUSA DE MI INSPIRACIÓN
En esta música matutina, que escucho…
Estás tú...Musa de mi inspiración.
Princesa de mi amado jardín de Guaraní.
Mi dulce encanto y mi bello amanecer.
Estás en la música que escucho...
En los sonidos del viento y aves cantoras.
En la tierna mirada, de un anciano;
y en las sonrisas graciosas de los niños.
¡Tú eres la inspiración de las mañanas!
En los amaneceres y atardeceres de verano;
Estás en el arte…la pintura y en el canto...
Bellas melodías de voz en los altares.
¡Inspiración divina de la aurora!
Cuando el aire fresco, trae tus mensajes;
¡Me da más vida! al escribir mis versos;
que el viento regresa...¡envuelto en besos!
¡Sinfonía de bellos, colores que enamora!
Al contemplar, el manto del agua tropical;
¡Bello reflejo, del sol al mediodía!
Cuando llegan las olas, me acarician- y se van.
¡Quiero estar sólo...en este hermoso día!
Alejarme del ruido ensordecedor…
Tenderme en una cama, de lucidos colores;
contemplar tu dulce rostro…! Yser tu inspirador!
¡Detenerme en este instante de mi vida!
Escuchar a Mozart, a Haendel- y, Schubert.
De mi corazón fluya, la mejor poesía;
¡Al contemplar, tu bello rostro de mujer!
Eres mi inspiración... ¡divina niña!
Al escuchar, su voz divina angelical;
mi corazón se vuelve un péndulo,
y se detiene…¡al contemplar su mirar!
“¡Princesa! Bella mujer…inspiración divina.
Musa del poeta y del pintor…
Las notas perfectas del músico y cantor
Eres mi poema perfecto divino ser.”
Noviembre, 11 de 2016
Miguel H García A.
MIHEGA
Cali, Colombia